Progreso:

Escalera al cielo (6 de 7)

Los habitantes del Manaslu

Tanto nuestro guía Prem como nuestros porteadores son de la etnia Gurung. En Nepal cohabitan numerosos grupos étnicos adaptados a sus variadas condiciones ambientales: los Bhotia viven en las áreas más inaccesibles del Himalaya, los Thakalis en el valle del Kali Gandaki, los Newaris en el valle de Katmandú, los Tharus en el Terai,… Los Gurungs son un pueblo de origen tibetano que se asentó en las laderas meridionales del Annapurna y los alrededores del Manaslu, trayendo del Tíbet algunos ritos animistas que aún perduran.

Llevamos varios días conviviendo con el pueblo Gurung. Pero seguramente nuestro tiempo y sensibilidad serán insuficientes para profundizar en su cultura y sus costumbres. Por ello, resulta importante apoyarnos en los que sí que lo han conseguido. Pooja Chowdhary es una comunicadora que a través del proyecto “Whispers of Yore – Susurros de Antaño” explora las tradiciones orales del Himalaya ligadas a la conservación de su naturaleza (www.poojachowdhary.com). Uno de sus destinos han sido las comunidades Gurung en las faldas del Annapurna.

Nuestro guía Prem
Nuestro guía Prem

Pooja Chowdhary cuenta la historia del bosque de “Kuliphi”, en Khilang:

Hace mucho tiempo, un monje que había partido en peregrinación murió en el camino. Los lugareños decidieron traerlo de vuelta hasta un bosque cercano a Khilang. Desde entonces, consideran que es un bosque sagrado, lo veneran, lo respetan y no extraen de allí ni una rama”.

Cuenta también la historia del bosque de “Heura”, en Sikles:

Los Gurung llegaron a su territorio actual hace muchos siglos atravesando el Himalaya. La leyenda dice que cuando llegaron a Sikles todos los días moría alguno de ellos en las garras posiblemente de un leopardo devorador de hombres. Los lugareños decidieron establecer un sitio sagrado en el bosque cercano y sacrificar animales. Sorpresivamente, el leopardo apareció muerto en el mismo bosque. Desde entonces,  consideran que es un bosque sagrado, lo veneran, lo respetan y no extraen de allí ni una rama”.

Bosque en el Manaslu

Desde que el segundo día de nuestro trekking llegamos a dormir a Jagat, hemos caminado por el Área de Conservación del Manaslu. Las Áreas de Conservación de Nepal pretenden compaginar la conservación con el desarrollo de la población local y son manejadas con la participación activa de las comunidades locales. El trekking del Manaslu atraviesa dos Áreas de Conservación: la del Manaslu (MCA) y la del Annapurna (ACA), la primera que se estableció en el país.

Puente tibetano

Un estudio analizó en 2005 los “Impactos de la conservación basada en la comunidad en las comunidades locales en el Área de Conservación del Annapurna”. El estudio se desarrolló en dos áreas en las laderas meridionales de la cordillera del Annapurna, muy cerca de donde terminaremos nuestro recorrido. Una de las zonas de estudio fue Bhujung, precisamente el pueblo de nuestro guía Prem.

El estudio concluía que, desde la puesta en marcha del ACA, se ha mejorado el acceso de la población local a recursos forestales básicos como la leña y el forraje, a la vez que se han implantado fuentes alternativas para obtenerlos. Que los ingresos generados por la entrada de turistas se han reinvertido en las comunidades locales a través de infraestructuras de saneamiento, salud, educación, energía, mejora de comunicaciones y de su empoderamiento para la gestión comunitaria de estos servicios. Que el incremento del turismo ha generado recursos financieros en los negocios vinculados al senderismo: lodges, restaurantes, agencias de trekking,… Y como aspecto negativo, que se ha producido un aumento de los daños a cosechas y ganado por parte de la fauna silvestre.

Mujer Gurung con su niño

Los medios de vida de las comunidades locales varían según vamos ganando altura en nuestro camino: en las zonas bajas, hasta los 2.000 metros, se planta básicamente arroz; hasta los 3.000 metros los principales cultivos son el maíz, el trigo, la cebada y el mijo; en las cotas más altas, hasta los 4.000 metros, el trigo sarraceno y la patata; en pequeños huertos se cultivan lentejas, guindillas, calabazas, soja o diversos frutales.

Mujer haciendo las labores agrícolas con su hijo

La economía de los pueblos del Himalaya se sustenta en una agricultura y ganadería de subsistencia. Los búfalos, ovejas y cabras de las zonas bajas son paulatinamente reemplazados por vacas y caballos y en las cotas más altas por Yaks, impresionantes bóvidos de los que aún sobreviven ejemplares en libertad, que llegan a pesar 1.000 kg.  Los Yaks se empezaron a domesticar hace unos 3.000 años y es muy habitual cruzar hembras de Yak, denominadas Chauri, con toros para obtener híbridos a los que se llama Jhopa, muy utilizados para labrar los campos y para transportar cargas como los mulos.

Una de las principales amenazas para la frágil economía local son los daños ocasionados por la fauna silvestre a las cosechas y al ganado. El animal que más perjuicios causa en el Área de Conservación del Manaslu (MCA) es el oso negro del Himalaya, seguido por el langur, el macaco de Assam, el goral y el chacal. El oso negro genera pérdidas de importancia a las cosechas de maíz, estimados en más de 2.000 dólares anuales, y causa una importante mortalidad en el ganado, habiéndose contabilizado 55 bajas entre vacas, caballos y Yaks entre 2009 y 2012, con una pérdida estimada de más de 20.000 dólares en ese período. Los daños ocasionados por el oso negro tienen un impacto relevante para las humildes comunidades de estas montañas. Por ello, es una práctica habitual montar puestos de guardia durante las noches en las épocas de cosecha y se están planteando junto al MCA otras medidas como los cierres de alambre de púas, los cierres eléctricos o la promoción de grupos de vigilancia nocturna.

Pastor con su ganado
Langur en un acantilado

Se estima que la zona es el hogar de entre 30 y 40 osos negros y que su hábitat preferido son los bosques mixtos de robles localizados entre los 2.500 y los 3.000 metros, a la altura de Prok y Namrung. Más arriba, a más de 4.000 metros, en los pastizales y valles abiertos por encima de Samdo y Larke Bazar, en los meses de verano el oso pardo del Himalaya es un visitante ocasional proveniente del ya cercano Tíbet. Los osos pardos bajan a la zona en busca de comida, especialmente de marmotas, pero también se les atribuye la captura de potros (hasta 12 en 2012). Sin embargo, es posible que parte de estas pérdidas no se deban al oso pardo sino alguno de los otros dos grandes depredadores del Himalaya: el lobo o el leopardo de las nieves.

Entre la población rural nepalesa la actividad forestal es parte integrante de su forma tradicional de vida, íntimamente ligada con la agricultura y ganadería. La producción de los cultivos depende del estiércol del ganado, que a su vez precisa una fuente importante de forraje, que proviene del bosque. La leña es otro recurso básico que hasta tiempos recientes ha sido la única fuente de energía, solo sustituida por los excrementos de Yak en las zonas altas con escasez de madera. Del bosque también se obtiene madera para construcción y otros productos forestales como bambú, hierbas medicinales, setas,..

Mujer transportando paja

El Estado obtiene una importante fuente de ingresos con la explotación de la madera de los grandes cinturones de bosques de las tierras bajas del Terai. Los bosques de las regiones de media montaña, en cambio, tienen como principal objetivo económico satisfacer las necesidades de la población local. Por ello, y buscando revertir la alta tasa de deforestación que en los bosques de montaña conllevaba graves problemas de desprendimientos de tierra y de erosión, el Estado apostó en 1993 por promover los bosques comunales. Aunque siguen perteneciendo al Estado, los bosques comunales se gestionan directamente por grupos de usuarios, que tienen derecho al total de los beneficios que se generen. Este modelo de participación de las comunidades en la gestión de los bosques ha conseguido reducir la tasa de deforestación en Nepal y generar recursos complementarios que contribuyen a la reducción de la pobreza en poblaciones rurales de montaña.

Hombre de las montañas
Cultivando sobre el río

Por suerte o por desgracia, los vertiginosos cambios que recorren el mundo también han llegado a las altas cumbres del Himalaya. La tradicional economía de subsistencia ha dado paso a la búsqueda de nuevas fuentes de ingresos por parte de las nuevas generaciones. Ha sido práctica habitual que los jóvenes Gurung se alisten en los ejércitos indio o británico, como parte de las famosas y temidas fuerzas Gurkhas. La emigración a la Península Arábiga para  trabajar en la construcción se ha convertido en otra alternativa y hoy las remesas constituyen una importante aportación a la economía familiar. Y en zonas con importante afluencia de senderistas, como el circuito del Annapurna o el más reciente y todavía menos explotado circuito del Manaslu, el sector turístico ha  empezado a aportar nuevas oportunidades durante la temporada de trekking. En primavera y otoño estas rutas ofrecen buenas oportunidades de negocio, con lo que cada año se abren nuevos lodges y restaurantes y muchos jóvenes trabajan para los grupos de turistas como guías o porteadores, obteniendo un dinero extra con el que contribuir a la economía familiar.

Niño Gurung

Cuando salimos de viaje cada vez es por suerte más habitual que nos interroguemos sobre el impacto que estamos provocando. En este trekking por el Manaslu quiero creer que nuestro paso trae más aspectos positivos que negativos. Es cierto que siempre se provoca un impacto tanto cultural como ambiental, más visible cuanto más masificado sea el destino, pero unos sencillos códigos contribuyen a disminuirlo y a que los impactos positivos prevalezcan. En las Áreas de Conservación del Manaslu y del Annapurna tienen redactado su “Código de Mínimo Impacto”. Son unas pocas reglas básicas como generar los mínimos residuos posibles, evitando por ejemplo el consumo de agua embotellada o como respetar la cultura local adoptando las costumbres locales,  pidiendo permiso antes de fotografiar a personas o respetando los lugares sagrados.

Anciano paseando por un pueblo Gurung
Niño Gurung

Pero el aspecto en el que seguramente que los turistas causamos más impacto en el Himalaya es la utilización de leña. La presencia de senderistas ha elevado el consumo de leña en las antiguas pequeñas aldeas, agravando los serios problemas de deforestación y degradación de los suelos. Cuando se viaja en grupo se recomiendan medidas para disminuir el consumo de leña, como elegir todo el grupo la misma comida y alojarse en establecimientos que empleen fuentes alternativas de energía para cocinar y calentarse, como el gas o la energía solar.

Nuestros porteadores en el trekking del Manaslu

Compartiendo estos días con los Gurungs, con la gente del Himalaya, comprobamos el amor que profesan a su tierra y a su cultura. Nuestros guías y porteadores, los jóvenes que se alistan en el ejército británico o los que emigran para trabajar en el Golfo Pérsico parten con un objetivo común: ahorrar dinero para regresar a casa. En este entorno tan duro como bello tengo la impresión de que el despoblamiento rural no representa esa amenaza que intimida con el abandono y el olvido a tantos otros lugares en el mundo.

♫♫ And it´s whispered that soon

if we all call the tune

Then the piper will lead us to reason

And a new day will dawn for those who stand long

And the forest will echo with laughter♫♫

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